Protege tus cuentas y tarjetas

Protege tus cuentas de banco digitales

Se trata de proteger tus cuentas, tu historial crediticio y controlar las fechas de pago para evitar una mala puntuación crediticia.

Salvaguardar tus tarjetas de crédito a menudo se reduce al sentido común. Estos consejos de seguridad para las tarjetas de crédito ofrecen formas sencillas de ayudar a mantener tus cuentas seguras.

Protege tus cuentas, tarjetas de crédito e historial crediticio

Practica la protección de una tarjeta de crédito desde el primer día que realizas el tramite y te otorgan la tarjeta en tu sucursal de banco
firma el reverso desde el primer momento. Esto te protege si la tarjeta cae en manos de otra persona. Activa las alertas de actividad sospechosa y dedica unos minutos a elaborar la contraseña y el PIN (clave única de 4 dígitos)  de la cuenta.

Cuando elijas las contraseñas para tus cuentas de tarjeta de crédito, recuerda crear una fuerte y única para cada cuenta no utilices la misma contraseña para tu cuenta bancaria y los sitios de venta y aprovecha la autenticación cuando se ofrezca.

Si tu cuenta también requiere un PIN, no elijas un número que utilices para otros fines o que sea personal, como tu cumpleaños o los dígitos de tu número de la Seguridad Social.

Mantén tu número de cuenta en privado

Cuentas protegidas en tu teléfono

No dejes que nadie vea tu tarjeta cuando estés en público. Se selectivo a la hora de dar tu número de cuenta por teléfono; ofrécelo sólo cuando hayas iniciado la llamada y estés hablando con un banco o comerciante de confianza. Desconfía de los mensajes que recibas por correo electrónico, texto, teléfono o redes sociales en los que te pidan que des información personal o que hagas clic en un enlace sospechoso.

Considera la posibilidad de realizar extractos en papel y pagos en línea para eliminar tu información sensible del sistema postal. También es una buena idea triturar los documentos con información personal sensible antes de tirarlos a la basura.

Suscríbete  a las alertas de sus instituciones financieras y comprueba que has facilitado tu número de teléfono y tu correo electrónico actuales para que puedan ponerse en contacto contigo rápidamente en caso de fraude o actividad sospechosa. Asegúrate también de entender cómo enviará las alertas su entidad financiera. Puedes elegir si quieres que se pongan en contacto contigo por medio de un mensaje de texto, un correo electrónico o una llamada telefónica.

Ten cuidado con tus recibos

Si hay espacio extra en tu recibo, traza una línea para que nadie pueda escribir números adicionales. También es buena idea cotejar los recibos con tu cuenta para detectar rápidamente las transacciones potencialmente fraudulentas. Por último, no te limites a tirar los duplicados o los recibos antiguos. Tritura los que no necesites y archiva el resto de forma segura.

Protege tus dispositivos y redes

Cuentas digitales

Si permites que tu navegador almacene tu número de tarjeta de crédito, podría ser vulnerable. Para evitarlo, considera la posibilidad de desactivar la función de guardar en todos los navegadores que utilices.

Además, piensa en utilizar un monedero digital, un sistema de pago alojado en tu celular que permite realizar transacciones electrónicas con tus tarjetas de crédito. Dado que los monederos digitales utilizan el cifrado, la tokenización y la autenticación, tienen el potencial de ser más seguros que llevar una tarjeta de crédito. Si utilizas un monedero digital, haz que tu smartphone sea difícil de desbloquear exigiendo un código de acceso y una huella dactilar, siempre que sea posible, y descarga una aplicación que te ayude a encontrar tu teléfono en caso de que lo pierdas.

Cuidado con las redes Wi-Fi públicas. No compres ni realices transacciones financieras, incluyendo la comprobación de tus cuentas, utilizando el Wi-Fi público. Al tratarse de una red pública, tu información puede ser vista fácilmente por cualquier persona.

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